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"Dream Theater y sus turbulencias"


1º Concierto. día 18 de febrero.


Después de 14 horas en tren y de pasar todo el día del concierto (18 de febrero del 2002) pateando Barcelona: Las Ramblas, el puerto, la sagrada familia... (incluidas sus tiendas de discos y efectuando la compra de algún CD de rock progresivo) llegaron las 18:30 una hora antes de que abrieran las puertas de la sala RAZZMATAZZ, mis compañeros y yo, que todavía no nos habíamos hecho a la idea del pedazo concierto que íbamos a ver, nos dirigimos al lugar del evento, guiados por un callejero y por los vendedores ambulantes de camisetas piratas.
Inconfundible el autobús con matrícula extranjera y cristales oscuros que estaba aparcado en al puerta, el cual vimos por la mañana y uno de mis compañeros dijo: ¡saludad que puede que vayan ahí los DT! y efectivamente no se equivocaba.
Inconfundible también la cola de gente que se estaba formando, gente con pinta heavy, otros no tanto...lo decía un amigo mío:
-La mayoría de los estilos de música tienen un estilo de vestir diferente y reconocible, menos el rock progresivo, si vas a un concierto de rock progresivo te puedes encontrar gente de todo tipo...¡y eso me gusta!

Hicimos cola como todo hijo de cristiano (mucha gente se la salto, no serían hijos de cristianos...), una hora para ser exactos, al final ya no sabes como ponerte. Una hora de ir y venir gente vendiendo: ¡camisetas!, ¡cervezas!, ¡posters!, ¡coca-colas...oiga...! y algún que otro ofreciendo a voces todo tipo de estupefacientes... puede que para la gente de Barcelona le resulte de lo más natural pero para alguien de Zamora...no le deja de sorprender, por eso mis amigos y yo tuvimos una hora de cachondeo a cuenta de los vendedores y de la policía o mossos de escuadra (creo que se escribe así).

19:30 apertura de puertas ¡Por fin!, ¡no sentíamos las piernas!... entramos después de medio segundo de cacheo ( si lo se meto cámaras, grabadoras...) entramos y nos colocamos donde pudimos que fue el centro de la sala tirando un poco atrás.
Para los que no conocen la sala, es una nave con cerchas metálicas y cubierta también metálica (creo que de aluminio) hecha discoteca Heavy, toda negra, con un balcón alrededor de la sala (a modo de palco) que permite a la gente más afortunada y avispada (los menos cristianos) ver el concierto sentado. Yo sospechaba lo que más tarde se confirmó: LA SALA NO TENÍA MUY BUENA ACÚSTICA.

Ya empezábamos a hacernos una idea del concierto que íbamos a ver, y la gente comenzaba a vibrar y a consumir los estupefacientes adquiridos horas antes, mientras técnicos y montadores ultiman detalles un servidor intentaba atisbar marcas y modelos de equipos e instrumentos y los comentaba con los compadres.

20:30 la gente se impacienta, se fuman otro fly y la gente se calma otro rato.

20:45 viendo que no me pasan ninguno ni una caladita (aunque yo tampoco lo pedí), me uno a la gente que grita y silva.

A los pocos minutos salen los teloneros PAIN OF SALVATION. El estilo de música de estos suecos es Power Metal progresivo, osea unas veces más metal (la mayoría del tiempo) que progresivo. Tienen algún detalle a lo FATES WARNING, y alguna balada a lo DREAM THEATER pero menos sinfónica. La gente aplaudía al final de los temas sin muchas ganas, y otros ni siquiera lo hacían al estar ocupados con la papiroflexia del fly.
Yo creo que Mike Portnoy se dio cuenta y salió a animar el cotarro. Empezó saliendo al segundo o tercer tema, con su bata de boxeador y gafas de sol a repartir caramelos entre los miembros de P.O.S. y luego al público para delirio de este...La gente se empezaba a animar.

Salió otra vez y esta vez para quedarse a tocar la batería en un tema. No es que se luciera mucho pero fue (junto con el último tema que tocaron) el más aplaudido por el público. Mientras todos veíamos con cierta impaciencia la abultada sábana negra que escondía la siamesa batería de Mr. Portnoy.

Yo nunca había oído nada de P.O.S., y para la gente que no lo ha escuchado nunca, y le parece poco o nada progresivo el último CD de DT, hay muchas posibilidades de que no le guste P.O.S.

Último tema de los teloneros, acaba con los DREAM THEATER saliendo al escenario vestidos con turbantes y gafas de sol (todos menos John Myung el cual seguro que estaba estudiando) bañando con serpentinas en sprays a P.O.S. ...RISAS.
(¿Quién dijo que el humor y la buena música estaban reñidos?...Frank Zappa no creo).

Otra media hora aproximadamente de espera (más papiroflexia entre algunos fans de DT)... mientras comentan el último grupo ("no están mal..."; "si, pero..."; "no me gustan, no son progresivos..."; "pues a mi si, pásame el peta...")
Los que nos preocupábamos más por el sonido, y viendo la escasa calidad que había tenido el sonido de los teloneros, comentábamos: -"Ojalá que con DT se mejore"... pero no fue así hasta llegar casi final del concierto.

Más silbidos y más gente. Yo no se de dónde habían salido pero cuando actuaban los teloneros no estaba tan lleno y ahora está hasta la bandera. La gente deja la papiroflexia para otro momento.

¡Por fin!, se apagan las luces, quedando unas de fondo de color malva. Se escuchan los últimos segundos del Metrópolis II (la música y el microsurco) para el delirio de la gente y una campana tocando a muerto. Se advierte una silueta oriental con un bajo de seis cuerdas y se comienzan a escuchar las notas que componen el precioso arpegio que da comienzo el tema THE GLASS PRISON.

Se colocan el resto de la banda en sus puestos (menos Labrie) y se encienden las luces a golpe de acorde rock (los graves saturan). Comienza la caña, los más jóvenes y más heavys mueven la cabeza a ritmo, y puede que es por lo que hayan sacado este álbum para conectar con la gente más joven y menos erudita en la música. Contemplamos atónitos el monstruo siamés de Portnoy, que es una doble batería con un bombo en común (osea con tres bombos), infinidad de platos y timbales. Mike la tocaba en dos posiciones en dos banquetas distintas, en una yo le veía y en la otra no, pero aparentemente yo no aprecié mayor diferencia salvo la espectacularidad.

El caso es que todo el mundo flypaba. El teclado, al tener ese sonido tan fino y agudo frente al pesado y grave de las guitarra, bajo y batería, no se oía con la inmensidad que hubiera sido deseable.
Sale Labrie, canta en su línea. Bastante bien, pero no deja de moverse de un lado para otro y eso al final lo paga porque ya no es un chaval y la tesitura de sus melodías no son moco de pavo. La guitarra de Petrucci en las notas graves sigue saturando....nadie hace nada pero es molesto porque no te deja oir con claridad otra cosa ¿?.

Siguiente grupo de temas: STRANGE DEJA VU, TROUGH MY WORDS y FATAL TRAGEDY; si hubieran comenzado con OVERTURE 1928 hubiera sido el mejor tema de la noche, aunque uno no se puede quejar del repertorio porque estuvo muy bien (ojalá pudiera decir lo mismo del sonido)...el teclado sigue estando en un segundo plano y en estos temas es una pena; se oía con claridad en los solos.

Siguiente tema, UNDER A GLASS MOON, yo me pongo muy contento porque es uno de mis temas preferidos. El intrincado ritmo que se apodera del tema a los pocos segundos de introducción de los sinfónicos acordes de guitarra y teclado, se hace más contundente si cabe, al estar secuenciado con uno focos (tipo flash fotográfico) apuntando hacia el público. La parte instrumental del tema impecable y la cantada también. El sonido de la guitarra de este tema (y de otros ) no es tan pesado ni tan grave como el de otros más metaleros, eso es una ventaja para el sonido.

Acaba el tema, (palmas) otra vez luces ambientales junto con unos acordes de teclado, también muy ambientales. Petrucci coge uno de sus modelos de guitarra ERNIE BALL (sacó varios a lo largo de la noche), y se marcó un pequeño solo que sirvió de introducción al siguiente tema, que no fue otro que SCARRED. Fue otro tapping de bajo el que me hizo estirar el cuello para comprobar que Myung lo hacía igual que yo (mejor dicho, que yo lo hacía igual que él...). Empieza el tema y la voz melodiosa de Labrie se va transformando en otra más desgarrada y aguda a medida que el tema va recobrando fuerza. Lo hacen exactamente igual que en la publicación original. EL tema acabó con una ovación generalizada, que no puso al público en pie porque ya lo estaba.

El siguiente tema fue BLIND FAITH, segundo tema del último CD SIX DEGREES OF INNER TURBULENCE, no hubo muchas variaciones del original, y debo reconocer que este tema al final se me hizo un poco largo, me parece algo repetitivo para la poca variedad de riffs, melodías y solos a los que nos tienen acostumbrados estos genios de la música, pero el público en general acogió muy bien los temas del último CD (solo tocaron tres) coreando las canciones y aplaudieron como si fueran clásicos.

Momento envolvente, luces, ambientes de teclados... solo de Rudess a lo Sherinian, tiene toda la pinta de ser el principio de LINES IN THE SAND....pues efectivamente así fue pero con una introducción increíble. Se va desarrollando el tema y todo lo hacen clavado, excepto las voces, ya que en el original se ayudan de otro cantante y aquí está Labrie solo con la ayuda de Portnoy que ya tiene demasiado con lo suyo. Llega el solo de Petrucci que lo hace el doble de largo. Una parte con sonido metalero (que esa noche bien se la podía haber ahorrado) y luego, seguido el original...¡exquisito!. Labrie se acompaña de un Kit de percusión, compuesto de maracas, congas, cortinilla de campanillas, pandereta... para no aburrirse en los largos solos de sus compañeros de banda, porque yo no la escuché en toda la noche salvo cuando se acercaba su micrófono inalámbrico.
Sin dar tiempo a la gente a aplaudir, casi de seguido (como la mayoría de los temas), empezó la batería y el bajo el ritmo de LIE, alargándolo un buen rato y aprovechando Rudess para hacer un solo en la onda Liquid Tension Experiment, (palmas) y comienza el tema, la gente está cada vez más animada y va coreando cada vez más los temas, salvo tres patanes que tenía a mi derecha que ni aplaudían ni hacían el mínimo gesto de emoción ni de entusiasmo, según comentaban parece ser que ellos "lo sabían hacer mejor", sólo sacaban defectos los muy H....de P... ¡Vaya concierto que me dieron! Sobre todo en las partes más suaves que los oías reírse y a ti te daban ganas de pegarles una patada en los C.......

En fin, otra novedad, aparte del cambio de look de Rudess, fue su pie giratorio, el cual hacía girar sobre si mismo para vacile del público... Yo personalmente tardé un rato en darme cuenta, yo sólo lo veía primero en una posición, luego en otra y luego en otra, pero lo más cojonudo, es que Jordan giraba el teclado, y él con este, a la vez que hacía un solo con la otra mano a toda velocidad.

El siguiente tema fue MISUNDERSTOOD, el tercer y último tema que tocaron del 6DOIT, según dicen la gente es el tema que más se parece a RADIOHEAD, yo no lo se los he escuchado muy poco, y además este último trabajo de DT es también el que menos he escuchado (como es lógico) y posiblemente fue el tema que menos pendiente estuve en la interpretación de cada uno de lo músicos, aparte porque no me llama la atención en demasía.
Llegó uno de los momentos mágicos de la noche, en el cual yo volví en sí al escuchar la voz de Labrie y al instante la de todas las gargantas de los que allí nos juntamos, preguntando melodiosamente de dónde veníamos y que hacíamos allí (en el concierto no, en la vida...) y todo eso... era efectivamente THE SPIRIT CARRIES ON. Aquí debo quitarme el sombrero ante Labrie porque lo hizo realmente bien, para estar el solo cantando un tema que lleva un coro gospel con su solista y todo...El sólo de guitarra de los más expresivos de Petrucci.

La ovación fue tal, que sólo se superó instantes después al dar comienzo el tema PULL ME UNDER. Este tema convertido en himno por todos los fans de DREAM THEATER que coreaban el estribillo a voces hasta dejar las gargantas en las nucas de los de adelante...parecía que se iba a caer la sala. En este tema no hicieron nada fuera de lo común, lo tocaron clavado al original.

Se despiden, piden un fuerte aplauso para PAIN OF SALVATION y empiezan los: ¡Otra, otra, otra...! que después de un tiempo demasiado largo para mi gusto, ya que la gente se enfrió, comenzaron los silbidos, y al rato se empezó a escuchar el efecto con el que da comienzo el temazo HOME. Muy tranquilamente sale Petrucci al escenario, escoje su ERNIE BALL, y comienza a arpegiar, entra teclados con sonido de sitar y da comienzo uno de los solos por parte de Rudess más original, acompañan el resto de la banda, que por la ecualización del concierto en sí, en los momentos más intensos del solo, se oye de todo menos al solista. Si uno se sabe el solo pues lo intuye, pero en un directo que se improvisa y se cambian ciertos pasajes, pues una mala ecualización hace perder mucho en ese sentido; aunque insisto que es más culpa de la acústica de la sala que del cuerpo y equipo técnico del cual disponen, porque otros conciertos que he visto de la banda son excelentes desde el punto de vista sonoro.

No he dicho nada de Mike Portnoy, y la verdad es que los solos de batería que solía hacer ya han desaparecido de su repertorio, pero es que no hacen falta, porque el puede dejar pasmado a la gente tocando con los demás. Ya son difíciles los ritmos que mete a los temas de por sí, pues en directo (aunque resulte increíble) les añade más golpes de bombo, platos, timbales... a una velocidad de vértigo. A mí personalmente me gusta más escucharlo con el resto de la banda que haciendo solos que posiblemente muchos baterías pueden tocar igual de bien.

John Myung como siempre, sobrio, comedido, casi estático de cuerpo, porque de manos y dedos eran un ir y venir a lo largo y ancho de mástil y cuerdas, a una velocidad increíble. Cada día tiene el pelo más largo, aunque en el CD parezca que se lo ha cortado, le llega por el culo. Aunque el cambio más drástico de look corre a cargo de Petrucci, que se ha cortado el pelo... como habéis podido comprobar en la foto del CD.

Volviendo al tema HOME (uno de mis preferidos), fueron alrededor de 10 minutos increíbles, la interpretación fue perfecta y todos estuvieron de sobresaliente para arriba (como en la mayoría del concierto), acaba el tema con los múltiples solos de Rudess y Petrucci, a los que se une Myung con el bajo y Portnoy a la batería, que es el que al final se queda con la peña, por los ritmos que hace y porque al final, hace la payasada de tirar una baqueta al aire y cortar el tema....pero esta se le cae; coge otra mientras el último acorde sigue sonando... y también se le cae (se la acerca Myung que tuvo la educación de no tirársela a la jeta), pero ya era tarde porque Mike estaba tirando todas las baquetas que tenía al público (para regocijo de este) salvo la última que, después de volverla a tirar al aire, la pudo coger y dar por finalizado el tema...RISAS y PALMAS (solo faltó al público corear lo de: ¡torero! ¡torero!).

Otra vez tranquilos. Un pequeño solo de guitarra, que aunque Petrucci lo toca con la eléctrica parece una acústica (muy logrado). Comienza el punteo de HOLLOW YEARS (Ovación). Un tema para que Labrie respire, ya que en el anterior casi hecha la bilis. Debo decir que este tema no es el que más me apasiona de DT, pero la versión que hicieron en directo estuvo muy bien, fue más sinfónica que otras escuchadas anteriormente, y la guitarra de Petrucci en esta ocasión sonó perfecta.
La gente estaba entusiasmada, y se notó en la ovación que sonó cuando empezó Rudess con el intrincado juego de notas que da comienzo el tema LEARNING TO LIVE, seguido de la batería luego guitarra y bajo. Tocaron el tema con una maestría pasmosa, y una sincronización que deja boquiabierto a cualquiera (excepto a los tres majaderos que me tocaron al lado), por una parte agradecía que se acabara el concierto y así no volvería a verlos...y efectivamente fue el último tema de la noche. La parte del final (la que esta basada en el tema Wait for Seep) la dedicaron a explayarse con solos por parte de Petrucci y Rudess; se concluyó el tema con los coros que Labrie pedía al público que repitiera con él.

Largos minutos de ovación, aplausos (¡otra, otra!) todos saludaron mucho (incluso Myung), pero no hubo un segundo bis. Portnoy siguió tirando baquetas y parches al público pero Myung no tiró el bajo y eso que alguien (creo que era de Zamora) se lo pidió a voz en grito.

Afuera en la calle, se seguía vendiendo de todo, ahora si que apetece una cerveza fresca y de paso compraremos el póster para colgar en el local de ensayo y acordarnos de esta noche tan especial en Barcelona y de lo lejos que está de Zamora (sobre todo al volver en autobús); habrá que organizarse con más gente e ir más a menudo a ver los numerosos conciertos que hay de rock progresivo.

Un saludo y espero que no se les haya hecho largo (solamente progresivo).

 

Alberto Mateos Zamora

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